Un seto de diez metros se corta con el cortasetos manual y una escalera. El problema aparece con el seto de cien metros, de tres de altura, a lo largo del límite de un edificio de viviendas o de una empresa: el corte es solo la mitad del trabajo, la otra mitad es recoger y retirar el material, y la escalera ya no es suficiente.
Tres formas de cortar
El cortasetos portátil, de gasolina o de batería, sigue siendo la herramienta adecuada para los setos bajos y para los acabados: ninguna máquina hace las curvas y los ángulos como un operario con la barra en la mano. Para los setos largos y regulares existe la barra cortasetos montada sobre un brazo, en el tractor o en la minipala: corta en una sola pasada un lado entero, recto, y no se cansa. Para los setos altos, más allá del alcance de la barra, el corte se realiza desde una plataforma elevadora: el operario está en la cesta, trabaja a la altura adecuada y se desplaza a lo largo del seto sin bajar.
El trabajo que nadie incluye en el presupuesto
Tras el corte quedan ramas y hojas en el suelo a lo largo de toda la longitud del seto. En el jardín de la comunidad de vecinos no se puede entrar con el camión: hay que pasar por la puerta peatonal, por el camino de entrada, entre los coches aparcados. Quien ha hecho este trabajo con la carretilla sabe cuántas veces se va y se vuelve. El medio de orugas compacto marca aquí la diferencia: una carretilla de orugas con la caja agrícola, baja y ancha, que recoge el material ligero, pasa donde pasa una persona y lo lleva al punto de carga en pocos viajes.
Los setos altos y la cesta
Para los setos de ciprés o de laurel que han superado los tres metros, la escalera es el método más lento y más peligroso. Una plataforma elevadora de orugas, del tipo que pasa por una puerta de un metro, llega junto al seto sin dañar el césped, se estabiliza en terreno irregular y permite trabajar a lo largo de toda la longitud desplazándose por el suelo. La cesta lleva al operario y al equipo; el corte sigue siendo manual, pero a la altura adecuada y con las dos manos libres.
En la gama Cormidi las plataformas elevadoras de orugas sirven precisamente para este tipo de acceso; para el material en el suelo están los dumpers de orugas con caja agrícola y, donde se quiere un solo equipo para todo, las CMF multifunción con pinza y cuchara.
Cómo organizar un seto largo
Se corta un tramo, se recoge, se retira, se pasa al tramo siguiente: quien corta todo y luego recoge todo trabaja dos veces sobre el mismo recorrido. El medio de transporte se elige por el paso más estrecho que debe atravesar, no por la capacidad de carga: un seto produce volumen, no peso. Y para los setos altos, la plataforma hay que medirla sobre el terreno donde debe trabajar, no sobre el catálogo. El distribuidor lo comprueba sobre el terreno.