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Suelos frágiles y acabados: cuenta la presión al suelo

29 agosto 2026
C200-lavoro-01-14×12 - Cormidi Made in Italy

Céspedes recién sembrados, arriates, pavimentos históricos, suelos arcillosos tras la lluvia. Son situaciones en las que el problema no es mover el material: es hacerlo sin destruir lo que hay debajo. Una máquina demasiado pesada sobre el suelo equivocado deja rodadas, rompe la superficie y obliga a un segundo trabajo de restauración.

Qué mide realmente la presión sobre el suelo

La presión sobre el suelo indica cuántos kilogramos ejerce la máquina sobre cada centímetro cuadrado de terreno. Cuanto más baja sea, menos se hunde la máquina y menos daña la superficie. El C200 ejerce 0,27 kg/cm² en vacío y 0,51 kg/cm² a plena carga. Son valores que permiten trabajar donde otras máquinas no pueden entrar sin causar daños.

El tren de rodaje que distribuye el peso

Este resultado no es fruto del azar. Detrás de esos números hay un tren de rodaje diseñado para distribuir la carga a lo largo de toda la longitud de la oruga. Tres elementos trabajan juntos:

  • Orugas de 280 mm de anchura, con paso calibrado para maximizar la superficie de contacto
  • Rodillos oscilantes de lubricación permanente, que siguen las irregularidades del terreno manteniendo la oruga en contacto constante con el suelo
  • Tensado por muelle con tensor de oruga de grasa, que mantiene la tensión correcta incluso en fondos irregulares o tras variaciones de temperatura

Las orugas son de tipo Long Life Cormidi, fabricadas para resistir el desgaste en las obras más exigentes: grava, barro, hormigón, terrenos rocosos.

Dónde se nota la diferencia en obra

Un ejemplo concreto: un equipo que trabaja en el jardín de una villa histórica debe transportar material desde la entrada hasta la parte trasera del edificio, cruzando un césped y un camino de terracota. Con 0,27 kg/cm² en vacío, el C200 recorre ese trayecto sin marcar la hierba y sin rayar las baldosas. La carga llega donde debe, la obra permanece limpia.

Lo mismo ocurre en pendiente, en senderos estrechos de bosque, sobre taludes o en superficies de tierra compactada mojada. La baja presión sobre el suelo reduce el riesgo de deslizamiento lateral y de hundimiento, haciendo que el equipo sea más estable y controlable incluso en condiciones difíciles.

Mantenimiento del tren de rodaje: poco y sencillo

Los rodillos de lubricación permanente no requieren engrase periódico. El tensor de oruga de grasa se regula con un simple racor de servicio, sin desmontar el tren de rodaje. Menos paradas de máquina, más horas trabajadas.

El C200 está cubierto por una garantía de hasta 3 años.

Llévalo a tu obra y comprueba en persona qué cambia cuando la máquina toca el suelo con suavidad.

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