La nivelación agrícola no sirve para hacer un campo plano. Sirve para hacer discurrir el agua donde debe ir y para que las máquinas trabajen sin dar saltos. Un campo perfectamente plano, sin pendiente de desagüe, es un campo que se encharca.
Cuándo conviene
- encharcamientos recurrentes en los mismos puntos después de cada lluvia;
- riego por gravedad que no llega uniforme al final del campo;
- hundimientos que obligan a reducir la velocidad o a saltarse pasadas con las máquinas;
- nueva plantación — frutal, viñedo, hortícolas — donde las filas deben ser regulares;
- concentración de parcelas con cotas distintas.
No conviene si el problema es de drenaje profundo: ahí la nivelación no resuelve nada, hace falta una red de drenaje. Nivelar por encima de un problema que está por debajo es dinero tirado.
Cuándo hacerla en el año
Con el terreno seco y libre, es decir, después de la cosecha y antes de las lluvias otoñales, o a finales de invierno si el suelo se seca pronto.
Trabajar un terreno mojado es la forma más rápida de compactarlo y arruinar su estructura: lo que ganas en cota lo pierdes en rendimiento, y durante más de una temporada.
La tierra vegetal es el patrimonio del campo
Es el punto en el que se cometen los daños más graves, y son daños que no se ven de inmediato.
La capa fértil es la superficial, a menudo de pocos decímetros. Si se excava y se mezcla con el subsuelo, o si se retira de los puntos altos para rellenar los bajos, se crean zonas en las que durante años no crece nada, y nadie entiende por qué.
La regla es sencilla y hay que respetarla aunque cueste tiempo: se reserva la tierra vegetal antes de nivelar, se trabaja el subsuelo, se vuelve a poner la tierra vegetal encima. En campos grandes se hace por sectores.
Las cotas: la pendiente es necesaria
Un campo nivelado no es horizontal. Tiene una pendiente mínima constante hacia los puntos de desagüe, y el valor adecuado depende del suelo y del tipo de riego — es una decisión que hay que tomar con quien conoce esa finca, no algo que se copia.
Lo que vale siempre: la pendiente debe ser constante. Un campo con pendiente irregular es peor que un campo sin nivelar, porque el agua acelera donde la pendiente aumenta y erosiona.
El movimiento del material
Es la parte que cuesta. La tierra retirada de los puntos altos hay que llevarla a los puntos bajos, y en una parcela grande eso son muchos viajes.
Donde el tractor no llega — fincas en pendiente, bancales, espacios entre las filas de una plantación existente, accesos estrechos — una máquina de orugas compacta trabaja donde el equipo grande no entra y no compacta el suelo como lo haría un equipo pesado sobre ruedas. En suelos frágiles, la compactación es un coste que se paga durante temporadas.
Después de la nivelación
- No sembrar de inmediato sobre un relleno no asentado: cede de forma irregular.
- Revisa tras la primera lluvia importante: es la que muestra dónde se detiene el agua
todavía, y es el momento de corregir mientras es fácil.
- Recupera la fertilidad donde has trabajado en profundidad: materia orgánica y paciencia.
En resumen
Nivelar sirve para gestionar el agua, no para hacer llano. Se hace con el terreno seco, reservando la tierra vegetal, buscando una pendiente constante en lugar de nula, y contando con que el grueso del trabajo es mover material.