Antes del procedimiento, la pregunta que importa: ¿tu máquina está preparada para ello? Pasar del acero a la goma no siempre es solo cambiar la cadena. En algunos trenes de rodaje también cambian las ruedas motrices y los rodillos, porque el paso y el perfil son diferentes.
Pregúntaselo al distribuidor antes de comprar las cadenas, no después. Es el error más caro que se comete en este trabajo: dos cadenas nuevas en el almacén que no encajan.
Cuándo tiene sentido hacerlo
- el trabajo se ha desplazado de la obra a jardinería, entornos urbanos o mantenimiento;
- se circula por superficies acabadas —patios, adoquines, pavimentos— y el acero las raya;
- se trabaja cerca de viviendas y el ruido se ha convertido en un problema;
- el operario hace muchas horas y las vibraciones del acero se notan.
Cuándo no conviene: si la mayor parte del trabajo sigue siendo en escombros, grava o roca, la goma se desgasta rápido y acabas gastando dos veces.
Qué verificar antes
Las ruedas motrices y los rodillos. Si están desgastados, montar cadenas nuevas en un tren de rodaje deteriorado significa estropearlas en poco tiempo: el perfil desgastado no engrana bien y destruye la cadena nueva. Si el tren de rodaje está al final de su vida útil, se cambia todo a la vez o no se cambia nada.
La medida exacta, que son tres números y no uno: anchura, paso y número de eslabones. Se leen en la cadena o en la documentación de la máquina. No se trabaja a ojo ni por modelo: el mismo modelo puede tener trenes de rodaje distintos.
El estado de los tensores, que es la parte que casi nadie mira. Si el tensor no mantiene la presión, la cadena nueva se saldrá igual que la vieja, y parecerá que el problema es la cadena.
El trabajo, en resumen — y por qué no lo haría solo
La secuencia es siempre la misma: se descarga la tensión del tensor, se retira la cadena vieja, se comprueba y limpia el tren de rodaje, se monta la nueva sobre las ruedas y los rodillos, se vuelve a tensar y se comprueba la flecha.
Dicho así parece fácil. En la práctica hay dos puntos donde la gente se hace daño de verdad:
La descarga de la tensión. El tensor está a presión. Si se abre de forma incorrecta, la grasa y el émbolo salen con violencia. Hay que hacerlo siguiendo el procedimiento del fabricante, con el equipo adecuado y situándose fuera de la trayectoria.
El elevación de la máquina. La máquina debe apoyarse sobre soportes estables, no sobre un gato o un palet. Una máquina de cadenas en equilibrio sobre un solo lado se desplaza con más facilidad de lo que parece.
Si no dispones del equipo y el espacio adecuados, este es un trabajo para hacer en taller o con el distribuidor. No es la parte en la que se ahorra.
Después del montaje
- Vuelve a comprobar la tensión después de las primeras horas de trabajo: una cadena nueva se asienta y afloja.
- Haz las primeras vueltas en vacío, sin carga, comprobando que engrana bien en curva.
- Evita las contrarotaciones en el sitio durante las primeras horas: es la maniobra que más estrés genera.
- Anota la fecha y las horas de la máquina. Dentro de dos años querrás saber cuánto han durado.
En resumen
El cambio de acero a goma es una decisión sobre dónde trabajas, no de preferencia. Antes de comprar verifica la compatibilidad del tren de rodaje y los tres números de la medida; comprueba ruedas motrices, rodillos y tensores, porque un tren de rodaje desgastado destruye la cadena nueva; y los dos pasos peligrosos —descarga de la tensión y elevación de la máquina— hazlos con el equipo adecuado o deja que los haga quien lo tiene.